Les invitamos a participar en este blog dedicado a mantener la memoria histórica del terrorismo de Sendero Luminoso y el MRTA, al que se sumaron los crímenes cometidos por miembros de las fuerzas del Estado. También tenemos la Biblioteca Virtual de la Verdad y Reconciliación, cuyo contenido sigue creciendo. Al momento hemos registrado mas de 600 de libros, muchos de ellos digitalizados, así como cientos de fotografías, videos y cerca de 2,000 documentos y artículos periodísticos. http://www.verdadyreconciliacionperu.com/home.aspx


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miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Un despreciable LUM o un Museo de la Memoria?


 1- Los bochornosos sucesos  sobre lo que hoy se llama LUM, que en su origen se llamó Museo de la Memoria, hacen que tenga actualidad los artículos aquí publicados y que se pueden ver entrando a este enlace http://blog.verdadyreconciliacionperu.com/search/label/Museo%20de%20la%20Memoria

 2- También es conviente recordar lo publicado al respecto por Herbert Morote en su libro TODOS CONTRA LA VERDAD del cual copiamos sus páginas 292 a 294


""Peripecias del Museo de la Memoria
El año 2009 el gobierno de Alemania donó 2 millones de dólares al Perú para la construcción de un Museo de la Memoria. La primera reacción del gobierno de Alan García fue rechazar tal ofrecimiento con la excusa de que el Perú tenía otros problemas más urgentes que resolver. Este pronunciamiento fue apoyado abiertamente por la cúpula del ejército encabezado por el ministro de Defensa Rafael Rey.
Ante el escándalo originado por el rechazo de Alan García, Vargas Llosa se unió a las protestas, por lo que al gobierno no le quedó otra alternativa que aceptar la donación y, en una jugada astuta, calló a la oposición nombrando a Vargas Llosa presidente de la comisión del futuro museo.
La primera concesión que se hizo fue cambiarle el nombre y en vez de -Museo de la Memoria-, término que todo el mundo entiende, se le llamó -Lugar de la Memoria-. Hubo muchos pronunciamientos contra este raro nombre, aunque de algún modo tranquilizaba que el Dr. Salomón Lerner Febres, ex presidente de la CVR, fuese vicepresidente de dicha comisión.
 La estructura de concreto al centro es el –Lugar de la Memoria, Tolerancia e Inclusión Social-. Al fondo está el centro de Miraflores. 

Más adelante renunció Vargas Llosa como protesta por decretos supremos que iban contra los DD HH, y quedó como presidente su íntimo amigo el octogenario pintor Fernando Szyszlo. Luego renunció el Dr. Salomón Lerner Febres, que era el único que tenía ideas claras sobre el contenido que debía albergar el museo.
Uno de los primeros problemas que enfrentó la comisión fue escoger un sitio para el museo. Ni siquiera se consideró ponerlo en Ayacucho, que era el lugar idóneo como Auschwitz lo es del holocausto, sino que había que hacerlo en Lima, esa capital donde la mayor parte de la gente vive a espaldas de lo que sucede en la sierra. Por inercia se habló del céntrico Campo de Marte, donde en un rincón casi escondido del público está el -Ojo que llora-, pequeño monumento en conmemoración a todas las víctimas, civiles y militares, del “conflicto armado”. En ese recóndito lugar se celebró durante años el aniversario del IF, con la participación de los deudos y miembros de la CVR, que resistieron estoicamente los ataques con huevos y pintura de hordas fujimoristas.
Al ser rechazado el Campo de Marte por presión del ministerio de Defensa y de políticos, se buscó otro distrito en Lima y se encontró que nadie lo quería, salvo el alcalde de San Miguel con oposición de sus vecinos. Al final, el alcalde del opulento distrito de  Miraflores cedió un terreno en medio de la protesta de muchos miraflorinos, que se quedaron más tranquilos cuando les dijeron que no iba a estar en alguna de sus arterias principales como la avenida Larco, Pardo o 28 de Julio. Tampoco estaría cerca del lujoso centro comercial y de esparcimiento Larcomar. No, el terreno que cedieron está lejos del centro de Miraflores, casi oculto  en una inclinada pendiente que baja al mar. El nuevo museo (me niego a llamarlo lugar)  tiene por vecinos barrancos de arena y autopistas por las que pasan raudos los automóviles que circulan por la costa. El sitio está lejos de todo y sin servicios de transporte público cercanos. ¿Quiénes visitarán este museo?, ¿cómo llegarán allí los limeños?  Ya ni siquiera digo los ayacuchanos que visiten Lima. Parece que la orden era:  para promover la tolerancia hay que ponerla lejos de todo; cuanto más lejos esté, mejor será la inclusión social que se busca;  y cuanto más lejano esté ese lugar de la memoria histórica más rápido se borrará. Si no fuera verdad todo esto, daría risa. Pero lo que da es rabia e indignación.


Con el gobierno de Humala se suponía que las cosas iban ir a mejor y que el -Lugar de la Memoria- podría recuperar su nombre de museo y sus principios. Lamentablemente, el asunto ha ido al revés. Ante la salida de Szyszlo se nombró una nueva comisión y se ha cambiado el nombre al proyecto. Ya no será -Museo de la Memoria-, tampoco -Lugar de la Memoria-, ahora lo han bautizado como -Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social-. No me digan que el nombre es lo de menos, no es verdad. El nombre de un proyecto indica su objetivo y en este caso se ha añadido tolerancia e inclusión social para que, ampliando su alcance, se diluya el principal objetivo: recordar lo sucedido para que no se repita el genocidio.
El burdo engaño al que nos somete el gobierno es un insulto a la inteligencia. Todavía el poder cree que uno es imbécil, que no nos vamos a dar cuenta de la maniobra militarista para evitar que los señalen también como responsables de parte de lo sucedido. Sabemos que fueron los miserables terroristas los que ocasionaron el mayor daño, sí, lo sabemos. Pero también sabemos que miembros de las fuerzas del Estado cometieron execrables crímenes que no deben volver a repetirse
-Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social-, vaya nombrecito. ¿Tolerancia? ¿Inclusión Social? ¿Porqué no se sacan la máscara y le agregan neoliberalismo, racismo y centralismo? ¡Qué vergüenza! Qué pensarán los familiares de las víctimas, los parientes de los miles de desaparecidos, las miles de mujeres violadas y personas torturadas, los cientos de miles de compatriotas forzados a dejar sus hogares, los parientes de los enterrados en miles de fosas clandestinas señaladas pero no exhumadas. 
Como dijo el cronista de la Colonia, el ayacuchano Huamán Poma de Ayala[1] cada vez que terminaba un capítulo:  “Y no hay remedio”."""




[1] Autor de -Nueva Crónica y Bien Gobierno-. 1615.

 
PARA LEER MÁS entrar en la Biblioteca Virtual de la Verdad y Reconciliación en el Perú  (1980-2000) Tenemos cerca de 600 libros, cerca de 2,000 documentos, y cientos de fotos y videos. La lectura es gratis y no necesita registrase. www.verdadyreconciliacionperu.com






sábado, 7 de enero de 2017

ESTOCADA FINAL A LA MEMORIA HISTÓRICA

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En varias ocasiones hemos denunciado todo lo que hay detrás del malévolo cambio de nombre de lo que debió ser –Museo de la Memoria­– a –Lugar de la Memoria– y más adelante el comandante Humala, presidente del Perú lo cambió a  –Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social–

Como recordarán el gobierno de Alemania inició esté proyecto anunciando el año 2009 la donación de dos  millones de dólares, que al comienzo rechazó Alan García pero luego de un mayúsculo escándalo quiso calmar la protesta nombrado Mario Vargas Llosa su primer director.
La intención original era crear un museo que ayude a mantener la memoria histórica de los hechos ocurridos entre 1980 y 2000 que acabó con la vida de 70,000 compatriotas y dejó además decenas de miles de inválidos, de huérfanos, y causó la emigración forzada de cientos de miles de personas.
Pues bien, las FFAA y la derecha retrógrada enquistada en todos los gobiernos que hemos tenido siempre han estado en contra de este proyecto porque saldría a flote la verdad que tanto teme. Y no porque las FFAA y los políticos en el gobierno  hayan sido el origen del genocidio o los mayores culpables, no, ya la CVR dejó claro que el mayor responsable de los crímenes fue Sendero Luminoso y menor proporción el MRTA, aunque también las fuerzas del Estado cometieron crímenes masivos y abusos innombrables a la población en su mayoría pobres y quechua hablantes.  Ah… pero las FFAA y los gobernantes quieren salir indemnes de todo, sin mancha, y eso sería falso, no contribuiría al mantenimiento de la memoria histórica y menos a aprender la lección para que no se repita.
En varias oportunidades hemos denunciado que aumentar el alcance, el objetivo del museo era a todas luces una manera de diluir el objetivo original y no estábamos equivocados. El día de hoy, sábado 7 de enero de 2017, Diario 21 publica una entrevista a Guillermo Nugent, el nuevo director del  –Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social– nombrado por Pedro Pablo Kuczynski, en la que dice que propulsará en ese recinto tres proyectos: Historia del caucho, Esclavitud en la República y Migración china al Perú.  ¡Y qué hay de los muertos por Sendero y las FFAA!, ¡qué hay de las mujeres violadas por las fuerzas de Estado!, ¡qué hay de las 6,400 sitios de entierros clandestinos no exhumados!, ¡qué hay de los 15,700 desaparecidos!.

¡Qué vergüenza!, ¡qué rabia! ¡Hasta donde tenemos que aguantar tanta desfachatez! Esta gente confía en que nos tiene pisoteados y pueden hacer todo con nosotros. Pero están equivocados: los 70,000 muertos siguen de pie en nuestra memoria. Llegarán nuevos tiempos, sin duda. Tenemos hijos, nietos y biznietos que no olvidarán, tampoco perdonarán porque no hay perdón sin justicia. 

Herbert Morote
7 de enero de 2017

miércoles, 9 de julio de 2014

¿VERSIONES DEL HOLOCAUSTO? ¿VERSIONES DEL APARTHEID?


En recientes declaraciones Diego García Sayán, presidente de la Comisión del Lugar de la Memoria, dijo algunas barbaridades que erizan el pelo a los que tienen dos dedos de frente. Según él, el contenido del “lugar” no dará solo la versión de la Comisión de la Verdad y Reconciliación sino que también recogerá otras fuentes.  ¿Pero a qué otras fuentes o versiones se refiere? ¿A las de los terroristas de Sendero Luminoso que dicen que eliminaron a treinta y tantos mil indígenas quechua-hablantes porque era una estrategia de guerra contra el gobierno, o a los que respaldan la represión asesina de otro tanto de peruanos por las Fuerzas Armadas y Policiales arguyendo que fueron excesos aislados cometidos por algunos de sus mandos que estaban estresados por los combates?

Las declaraciones de García Sayán son tan preocupantes y absurdas como si alguien dijera que los museos del holocausto recogen varias de la exterminación de 6 millones de judíos.  ¿Qué otra versión hay?, ¿la de los nazis? Como se sabe muchos países condenan con la cárcel a toda persona que niegue el holocausto.  Otro caso similar serían si los museos del Apartheid en Sudáfrica recogiesen las versiones que sobre el asunto tienen los blancos que discriminaron cruelmente a los negros.

Mientras en los museos del holocausto y del apartheid llaman a los asesinos por su nombre, y recuerdan las barbaridades que cometieron para que no se vuelvan a repetir, en el Perú  se alienta a los negacionistas del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. “Que Dios nos coja confesados”.


En otra inquietante declaración  el presidente de la Comisión de ese inicialmente llamado Museo de la Memoria, y luego con la intención de descafeinarlo fue bautizado oficialmente  como “Lugar de la Memoria, Tolerancia e Inclusión Social”,  dijo que “será un espacio sin mucha explicación o adoctrinamiento, sino con arte y cultura”.  

Preguntemos a los judíos si su Holocausto no necesita explicación o adoctrinamiento. O si para explicar el apartheid los sudafricanos se conformarían con representaciones artísticas y culturales y no con explicaciones y adoctrinamiento.



¿Hay alguna reacción de los peruanos ante la barbaridad que se hace para ocultar uno de los mayores genocidios en América? No, no la hay. Preferimos  seguir viviendo en la hipocresía no vaya a ser que molestemos  al poder económico y a los pretorianos que lo defiende.


jueves, 22 de mayo de 2014

LUGAR DE LA MEMORIA: UN MUSEO DESCAFEINADO. UN MUSEO QUE INDIGNA. ESTÁN FALTANDO A LA VERDAD Y LA RECONCILIACIÓN.

¡Qué vergüenza!, en vez  de un museo donde se refleje el dolor de las víctimas de la violencia cometida por el terrorismo y también por las Fuerzas del Estado para que esos hechos no vuelvan a repetirse, la derecha neoliberal ha logrado descafeinar el proyecto y ahora dice su director, el vendido García Sayán que en un tiempo parecía que tenía coraje, que el Lugar "no es un museo sobre la violencia de los ochenta".  QUÉ HORROR. Si no es un museo sobre la violencia para qué carajo sirve. Disculpen el carajo, pero es lo menos que puedo exclamar  ante tal declaración. 

Unos pocos creíamos que iba a servir para que viendo lo que dejó la violencia esos hechos no vuelvan. Pero la derecha neoliberal no tiene vergüenza, este lugar se dedicará a sublimizar el dolor, edulcorarlo, para que no se vean las bayonetas ni las violaciones ni las fosas clandestinas ni las torturas. ESTOY INDIGNADO. No quisiera dar razón a Huamán Poma de Ayala cuando decía "y no hay remedio".
Creo que la gente decente del Perú debería mostrar también su indignación, y si no lo hacen en Lima, tenemos mayoría en la sierra que es el lugar donde más crímenes se cometieron. Hay que decir BASTA.
HM

(Lo de abajo salió hoy en Caretas)




sábado, 16 de junio de 2012

UNIVERSITARIOS AYACUCHANOS PARTICIPARÁN EN EL SIMPOSIO HISTORIA Y MEMORIA, EN EL 5º CONGRESO NACIONAL DE HISTORIA.


DISTINGUIDOS ESTUDIANTES AYACUCHANOS PARTICIPARÁN EN EL 5º CONGRESO NACIONAL DE HISTORIA

Dos alumnos designados por su buen rendimiento académico por el decanato de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSCH y un egresado de esa universidad designado por el -Grupo de Memoria, Sede Ayacucho-, acompañados por un docente de la mencionada facultad, viajarán becados a Lima para participar en el -5º Congreso Nacional de Historia- y especialmente en su  simposio -Historia y Memoria-.  El congreso es organizado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos durante los días 6 a 10 de agosto con la participación de distinguidos intelectuales peruanos y extranjeros.
La delegación ayacuchana está integrada por los alumnos: Jorge Gutiérrez Tapia, Vladimir Sarmiento Huasco y  Carlos Chávez Montoya. El profesor nombrado por la UNSCH es Nolberto Rojas Porras. Las becas han sido otorgadas por nuestra fundación.
Deseamos mucho éxito a la delegación ayacuchana esperando que traigan nuevas ideas para contribuir al enriquecimiento de la Historia y la Memoria de nuestra sociedad, sin las cuales estamos condenados a repetir dolorosos hechos.
 Fundación Herbert Morote
15 de junio de 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

NUEVO NOMBRE AL MUSEO DE LA MEMORIA DESVIRTUA SU FINALIDAD

Como recordarán hace dos años el gobierno de Alemania donó 2 millones de dólares al Perú para la construcción de un Museo de la Memoria. La primera reacción del gobierno de Alan García fue rechazar tal ofrecimiento con la excusa que el Perú tenía otros problemas más urgentes que resolver.
La respuesta ciudadana a tal rechazo fue masiva, todavía estaban tibios los cadáveres de los más de 70,000 compatriotas asesinados en su mayor parte por Sendero Luminoso, pero también un 30% de los inocentes murieron debido a la represión sangrienta e indiscriminada de las fuerzas del Estado.
Ante el escándalo originado por el rechazo de Alan García, Vargas Llosa se unió a las protestas, por lo que al gobierno no le quedó otra alternativa que aceptar la donación y nombrar a Vargas Llosa presidente de la comisión para la construcción de ese proyecto que tuvo como opositores a la cúpula del ejército y al cavernícola ministro de Defensa Rafael Rey.
La primera concesión que se hizo fue cambiarle el nombre y en vez de Museo de la Memoria, término que todo el mundo entiende, se le llamó Lugar de la Memoria. En varios artículos que se pueden ver en este blog (etiqueta Museo de la Memoria) manifestamos nuestra inquietud ante tal cambio, pero de algún modo nos tranquilizaba que el Dr. Salomón Lerner Febres, ex presidente de la CVR, estuviera como vicepresidente de dicha comisión.
Más adelante renunció Vargas Llosa como protesta por decretos supremos que iban contra los DD HH, y se quedó como presidente su íntimo amigo el octogenario pintor Fernando Szyszlo. Luego renunció el Dr. Salomón Lerner Febres. Así, mientras se cambian los nombres, las ideas y los gobernantes el proyecto físico comenzó su construcción en Miraflores, pero lo que va dentro no se ha hecho público ni discutido con las asociaciones de víctimas. Es decir están construyendo un continente sin saber su contenido.
Con el gobierno de Humala se suponía que las cosas iban ir a mejor y que el Museo de la Memoria podría recuperar su nombre y sus principios. Lamentablemente, el asunto ha ido al revés, Ante la necesaria salida de Szyszlo se ha nombrado a un nuevo presidente de la comisión y se ha cambiado el nombre al proyecto, ya no será Museo de la Memoria, tampoco Lugar de la Memoria, ahora lo han bautizado como Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social. No me digan que el nombre es lo de menos, no es verdad. El nombre de un proyecto indica su objetivo y en este caso se ha añadido tolerancia e inclusión social para que ampliando su ámbito pierda el principal objetivo: recordar lo sucedido para que no se repita.
El burdo engaño a la que nos somete el gobierno es un insulto a la inteligencia. Todavía el poder cree que uno es imbécil, que no nos vamos a dar cuenta la maniobra de la cúpula militar para evitar que los señalen también como responsables de parte de lo sucedido allí. Sabemos que fueron los miserables terroristas los que ocasionaron el mayor daño, sí, lo sabemos. Pero también sabemos que algunos miembros de las fuerzas del Estado cometieron execrables crímenes que no deben volver a repetirse
Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social, vaya nombrecito. Qué diablos tiene inclusión social con los crímenes de Sendero Luminoso. Me dirán algún humalista que la falta de inclusión social fue el motivo que tuvieron sus dirigentes para crear SL, por favor, no solo fue eso, fueron muchas cosas bien descritas en los manuales de SL. También pudieran haber puesto propiedad privada, antiimperialismo, solidaridad, educación y la cuarta espada, centralismo, y sobretodo racismo. Con el nuevo nombre lo que hace Humala es pretender diluir los crímenes de las fuerzas del Estado añadiendo problemas sociales que han estado presente en la república desde sus orígenes.
¿Tolerancia? ¿Inclusión Social? ¿Porqué no agregarle también racismo, insolidaridad, neoliberalismo o centralismo? Qué vergüenza¡¡¡ Qué pensarán los familiares de las víctimas, los parientes de los miles de desaparecidos, las miles de mujeres violadas, los cientos de miles de compatriotas forzados a desplazarse, los parientes de los enterrados en 6,000 fosas comunes hasta ahora señaladas pero no exhumadas. ¿Es este el Humala a quien hemos elegido? ¿Qué lo ha hecho cambiar o siempre ha sido así?
Hay que levantar la voz, la calle es el derecho del pueblo para reclamar justicia.
Muchos de los miembros de la nueva comisión son personas respetables: Monseñor Bambarén, Hilaria Supa, Javier Sota Nadal; veremos cuánto duran.
HM

lunes, 12 de diciembre de 2011

LOS CAMBIOS EN EL GOBIERNO DE HUMALA PONEN EN PELIGRO LAS REPARACIONES

La salida de los miembros progresistas del gobierno de Humala ponen en peligro el pago de reparaciones programadas y el registro final de las víctimas. Ayer domingo renunció Isabel Coral responsable del CONSEJO MULTISECTORIAL DE ALTO NIVEL, CMAN, encargada del pago a las víctimas a través del Consejo de Reparaciones. La Sra. Coral fue la que luchó por obtener 222 millones para las reparaciones en 2012. Como ya comentamos en un artículo anterior, solo obtuvo 34% menos de lo que pidió. Su salida es una pérdida para todas las víctimas que confiaban en ella. ¿Quién la reemplazará? ¿algún funcionario del MEF, o de alguna empresa minera, o un capitán de artillería? Estamos jugando con fuego.
Y a propósito de anomalías, ¿podemos creer que los militares enquistados en el gobierno permitirán un Museo de la Memoria que cuente la verdad? Lo más seguro que será uno descafeinado si es que lo hacen.
Pobre Perú.
Pero no hay que perder la fe en el pueblo. Las bases regionales no tardarán en reaccionar.

martes, 5 de octubre de 2010

EL MUSEO DE LA MEMORIA EN MANOS DE UN PINTOR OCTOGENARIO


Este era un violinista que tocaba mejor que nadie, era muy famoso además de buena persona, se codeaba con los más ricos del país, y como el rey lo quería tanto lo puso como capitán del buque insignia de su armada. El desastre se lo pueden imaginar…
La historia viene a cuento del nombramiento de Fernando de Szyszlo como presidente de la Comisión del Lugar de la Memoria, (que debería llamarse museo) Nuestro desconcierto no es porque Szyszlo sea pintor, tampoco es por su edad o estado de salud, es porque esta comisión debería ser presidida por alguien que tenga experiencia en la lucha por el respeto a los derechos humanos y haya estado o esté próximo a las víctimas que todavía claman justicia y esperan que Alan García por lo menos ofrezca disculpas por los crímenes cometidos por algunos miembros de las fuerzas del Estado.

El asunto principal del museo (me niego a llamarlo lugar) no es el continente, el edificio, sino su contenido, lo que se exhibirá adentro. Y si esto no se entiende no se entiende nada. Quizá Szyszlo, que toda su vida se ha codeado con gente pudiente, podría contribuir a una estética aceptable del edificio, su hijo es arquitecto, pero para decidir sobre el contenido de lo que no debe volver a repetirse: asesinatos, fosas comunes, torturas, desapariciones y desplazamientos forzados, dolor perenne de víctimas, sean estos serranos quechua-hablantes o soldados y policías inmolados en servicio de la patria, para eso se necesita tener otros conocimientos y vivencias.

Todos sabemos que de lo que se trata es de salir del paso a la espera que el próximo gobierno cargue con el bulto. Esperemos que Szyszlo se de cuenta de que lo que tiene que hacer es ¡no hacer nada!, y más que eso: ¡no dejar que se haga nada!.

Ojalá que los meses pasen pronto y que en mayo próximo el nuevo presidente nombre a alguien como Salomón Lerner Febres, o Carlos Ivan Degregori. Claro que si sale elegida Keiko Fujimori nombrará a Rafael Rey o a Aldo Mariátegui.
Es muy temprano para darse por vencido. Mantengámonos alertas y luchemos por una reconciliación nacional basada en la verdad y la justicia.

sábado, 25 de septiembre de 2010

NUEVO PRESIDENTE DEL MUSEO O LUGAR DE LA MEMORIA

La próxima semana se nombrará al nuevo presidente de la Comisión de Alto Nivel del Lugar de la Memoria que reemplazará a Vargas Llosa. El anuncio lo ha hecho el recién nombrado ministro de Cultura Juan Ossio, que también forma parte de esa comisión junto con dos incondicionales y antiguos amigos dejados por el presidente renunciante: el arquitecto Frederick Cooper y el pintor Fernando Szyszlo. El cuarteto se completa con monseñor Bambarén, el único que tiene una reconocida sensibilidad social ganada a través de muchos años.
Ojalá que estemos equivocados y nos tengamos que tragar nuestro pronóstico, pero todo parece indicar que el nuevo presidente no será Salomón Lerner Febres, cuya desaparición de la Comisión ha causado un ominoso o respetuoso silencio aún de personas comprometidas con la lucha para mantener la memoria histórica. Como muchos saben, el Dr. Lerner fue el motor del entonces llamado Museo de la Memoria, y fue él quien diseñó los alcances que debía tener el proyecto. Su renuncia o remoción debía haber sido explicada al público.
Nuestro pesimismo por el nuevo nombramiento proviene de las pocas esperanzas que tenemos en Juan Ossio, cuya trayectoria de antropólogo palaciego y asesor de empresas de hidrocarburos para facilitar sus inversiones en la selva le valió ser declarado persona no grata por las comunidades indígenas. Para más referencias ver http://www.elmorsa.pe/
Por otro lado ni a Cooper ni a Szyszlo se les conoce por su trayectoria y dedicación en la defensa de los Derechos Humanos. Felizmente queda monseñor Bambarén para inspirar cordura y comprensión; ojalá que su voz sea oída. Pero no nos extrañaría que se nombrase a algún vocero del Opus Dei, o un cavernícola reaccionario que vocea el diario Correo, o al mismo Rafael Rey. Todo es posible en un gobierno que propuso el DL 1097.

En cualquier caso, poco podemos esperar de eso que debió llamarse Museo de la Memoria, y que todos comprendían de qué se trataba, y le pusieron Lugar de la Memoria, nombre que las víctimas y sus allegados en su mayor parte serranos tendrán dificultad de entender si es que algún día llegan hasta Miraflores.

sábado, 27 de febrero de 2010

LOS QUE NO DESEAN LA RECONCILIACIÓN

Parece increíble pero existe un poderoso sector de nuestra sociedad que no desea la reconciliación del Estado con las víctimas del genocidio. ¿Qué es lo que alegan estas personas? ¿Son sinceras, solidarias y responsables o simplemente egoístas y temerosas de perder sus privilegios?

En países como el nuestro, aquellos que detentan el poder económico también controlan el poder político. Esto hace que se defienda a ultranza cualquier atisbo que pueda, según ellos, “subvertir el orden público”. El Estado, o sea ellos, no puede equivocarse. Parece que le han adjudicado la infalibilidad papal. Cualquier sector que ponga en duda la actuación del Estado puede también poner en duda el poder en general y eso no puede ser, hay que acallarlo antes de que el malestar social se expanda. Las Fuerzas Armadas, también según ellos, son parte inextricable del Estado pues garantizan el funcionamiento y la estabilidad del país, por lo tanto hay que defenderlas ante cualquier sector de la población que ponga en duda su actuación.
Para mantener este estado de cosas antes se usaba la cachiporra, la prisión y la extradición, ahora solo es necesario controlar los medios de comunicación, que obviamente son parte del sistema. Por eso no sorprende que ningún periódico haya hecho una campaña seria y persistente en favor de la reconciliación del país, o haya acogido y resaltado las voces discordantes que denuncian lo ocurrido. En el Perú se sabe más sobre las Madres de Mayo o de Pinochet que sobre Lucanamarca o Putis. Lo más que se ha logrado es que el todopoderoso El Comercio publique alguna vez, siempre con la boca chiquita y la ambigüedad que le caracteriza, artículos sobre la necesidad de una reconciliación nacional. Es preferible dejar a otros medios el “privilegio” de demonizar a la Comisión de la Verdad y Reconciliación, y atacar todo lo que esté relacionado con los reclamos de las 70,000 víctimas de un pueblo mayormente indígena, pobre y quechua hablante.
Los que se oponen a la reconciliación, como los seguidores de Fujimori, no son otra cosa que títeres de un poder que los manipula a base de miserables prebendas y de promesas que no cumplen. De ahí los ataques a los símbolos del genocidio, como al monumento El ojo que llora. De ahí las estentóreas voces que se oponen al proyecto al Museo de la Memoria. De ahí el recorte de fondos para el Registro Único de Víctimas. De ahí las mezquinas y tardías reparaciones. De ahí el odio que destilan persistentemente sus voceros de pacotilla en periódicos y en televisión. Y lo más grave, de ahí proviene el silencio de aquellos que pudiendo hacer algo miraron a otro lado, y son ahora los mismos que callan y agachan la cabeza.

EN LO QUE SE EQUIVOCAN
La aparente arrogancia de los que se oponen a la reconciliación no es lo suficientemente grande para ocultar el miedo que tienen a que se solivianten los ánimos del pueblo. Y usan a las Fuerzas Armadas y a la Policía para acallar cualquier protesta. Desgraciadamente para ellos y para el país la evidente fractura social se va agravando. No se puede tapar el sol con un dedo. Existe un justificado resentimiento contra el Estado que oculta y protege a los responsables de las masacres, torturas, desapariciones y violaciones. No se han dado cuenta de que estas atrocidades no las puede borrar ni el silencio de El Comercio, ni los ataques inmorales de medios de comunicación que por higiene mental rehusamos nombrarlos.
El dolor de los ayacuchanos y de otros habitantes de nuestra serranía no puede desaparecer con declaraciones negacionistas de un ministro de Defensa; con los desplantes de un cardenal Primado, ejemplo del peor fariseísmo; con evasivas de generales que temen ser juzgados por un tribunal internacional. No, no hay nada que pueda mitigar el dolor de las víctimas que no sea una expresión de respeto y solidaridad.
Esconder la cabeza como el avestruz no hace sino perpetuar el dolor y aumentar el resentimiento. Lo curioso es que la miopía intelectual del poder va en contra de sus propios intereses. ¿Qué sucedería si en vez de maltratar y ningunear a las víctimas se acercasen a ellas con gestos solidarios? ¿Qué pasaría si activasen todas las promesas presidenciales hechas para conseguir su voto? ¿Qué ocurriría si el Estado asumiese su responsabilidad en los hechos? La respuesta es clara: el Perú sería otra cosa, estaría más unido y mejor preparado para enfrentarse al futuro. Es más, el poder económico no sufriría nada, al contrario, sería más fuerte y sólido. Claro que para creer en esto se necesita tener una visión más amplia e inteligente, y de esas dos cosas carecen los que mangonean el país a través de sus marionetas.

HM

lunes, 1 de febrero de 2010

UN MAL PRESAGIO: CAMBIO DE NOMBRE DEL MUSEO DE LA MEMORIA

Mario Vargas Llosa ha anunciado que el “Museo de la Memoria” se llamará “Lugar de la Memoria”. ¿Este cambio es un capricho del literato o realmente es necesario cambiar la palabra Museo por otra que refleje el propósito de su contenido? ¿No será acaso una concesión política a la derecha más trasnochada del país que ven en el museo un reto al “establishment” protector de su anacrónico status? Hablemos claro: ¿es tan importante cambiar un nombre que todos entienden para poner en su lugar, lugar? (¡Vaya!, no era mi intención jugar con las palabras).
Vargas Llosa explicó que “La palabra museo se asocia a una institución que preserva el pasado. Nosotros no queremos que el Lugar de la Memoria sea una reconstrucción de la violencia en el Perú, [este nombre] da una visión más cabal, más justa, más exacta del hecho histórico”.
Hagamos un breve análisis de sus argumentos. Lugar, según el diccionario de la Real Academia Española, de la cual Vargas es miembro, tiene muchas acepciones pero ninguna de ellas se aproxima ni de lejos a Museo. La más cercana podría ser “espacio ocupado o que puede ser ocupado por un cuerpo cualquiera”. Alguien puede argüir que cambiar el nombre Museo por Lugar es una libertad literaria a la que tiene derecho. Eso es posible, pero esa libertad bien la puede dejar para sus libros, no para el dolor de las víctimas, que verán el cambio de nombre con suspicacia y justificada razón porque:
• Todavía esperan que el gobierno les pida perdón.
• Porque han visto como se maltrata en Lima el modesto monumento - "El ojo que llora"- en recuerdo de los familiares asesinados, entre ellos muchos miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía.
• Porque no han recibido las reparaciones ofrecidas
• Porque ven con justificada suspicacia que el Museo se erija, no en el lugar de los hechos, sino frente a un mar que les es extraño.
• Porque son testigos de la vociferante oposición al Museo de la Memoria.
• Finalmente, porque sospechan de todo y de todos ya que no han recibido ni consuelo ni solidaridad.

Afirmar que “lugar refleja una visión más cabal de los hechos” infiere decir que un museo no es capaz de eso. Esta aseveración es vacía si no se sustenta, cosa que será imposible. Vargas Llosa dice que “Museo se asocia a una institución que preserva el pasado”, pero no dice qué de malo hay en eso. ¿No ha visto hace poco el Museo de la Memoria en Chile? ¿No ha visitado varios museos del Holocausto en el mundo? ¿Acaso no se ha dado cuenta de que los museos de la memoria son siempre parte de una campaña de reparaciones para las víctimas, de una condena a los hechos para que vuelvan a repetirse, de un esfuerzo por identificar las causas que originaron las masacres, de una voluntad política para enjuiciar a responsables?
Alguien dirá que lo importante no es el nombre sino el contenido de lo que se exponga. Pues bien, si no es importante el nombre déjenlo como está y no utilicen arbitrariedades semánticas que lo único que hacen es confundir. A no ser que… a no ser que… en ese lugar no tengan cabida los recuerdos de los crímenes cometidos por las fuerzas de Estado durante el gobierno de Alan García por las que él ha sido acusado. Si ese fuera el caso más justo sería llamarlo LUGAR DE LA MEMORIA LOBOTOMIZADA.
No podríamos terminar este artículo sin dejar de reconocer que gracias a Vargas Llosa, el presidente Alan García dio marcha atrás al rechazo de la donación de 2 millones de dólares ofrecida por Alemania para el Museo de la Memoria, ese logro no deseamos empañarlo, por eso confiamos en que rectifique su postura sobre el nombre.
Ojalá sea así.
Todavía hay tiempo.

BVGA

viernes, 29 de enero de 2010

VARGAS LLOSA: "NO HUBO DOS BANDOS"

Hace algunos días Mario Vargas Llosa, presidente de la comisión del Museo de la Memoria, hizo declaraciones que deben haber dejado satisfecho al influyente sector de derechas que se oponía a su construcción creyendo que serviría para denigrar a las Fuerzas Armadas, protectoras de su status.
En declaraciones a la televisión, Vargas Llosa aseguró que en el museo “no se atribuirá la violencia a dos “bandos”, terroristas por un lado y Fuerzas Armadas por otro. El museo no puede establecer esa paridad que sería inmoral. No es verdad que ha habido dos bandos: ha habido una responsabilidad primera y mayor en esa guerra y es la de los terroristas; es Sendero Luminoso, es el MRTA y todos los que apoyaron esa locura sanguinaria”. Luego, sin mencionar por su nombre a las Fuerzas Armadas dijo que en la lucha “se cometieron abusos inaceptables en violación flagrante de las leyes”.
Examinemos lo dicho por el injustamente pospuesto premio Nóbel de Literatura. A primera vista se encuentran varias incongruencias: por un lado dice que no hubo dos “bandos” y por otro que la responsabilidad de esa “guerra” son los terroristas. ¿Puede haber una guerra sin dos bandos que peleen? Si lo que quiso decir Vargas Llosa es que en un lado peleaban los malos y en el otro los buenos, podíamos aceptarlo, sobretodo en este caso en que los buenos, las Fuerzas Armadas, ganaron para tranquilidad de la nación, y los que perdieron fueron los malos, los terroristas que iniciaron el genocidio. Lo erróneo y peligroso es decir que solo hubo un solo bando.
Este error calculado de Vargas Llosa debe causar menor preocupación comparado con el fin que pretende dar al Museo de la Memoria, eso sí es grave. Parece que Vargas Llosa no se ha dado cuenta de que la finalidad principal del museo no es recordar a uno o dos bandos de la guerra sino a las víctimas inocentes que no tenían nada que ver con ella y que fueron aniquiladas por el hecho de ser indígenas pobres, quechua hablantes y no estar armados. Un Museo de la Memoria no debería tener como finalidad principal resaltar a los genocidas perversos que mataron a 70,000 o más víctimas inocentes, casi todos niños, mujeres y ancianos, que violaron a miles de mujeres y hombres, que hicieron huir de sus tierras a cientos de miles de humildes campesinos. Para ver un museo de asesinos se puede ir al museo de cera de Madame Tussauds, pero para recordar el genocidio hace falta un museo que recuerde a los caídos por la siniestra locura terrorista y la asesina represión militar.
Mario Vargas Llosa no es ingenuo, sabe bien lo que dice. Por eso preocupa que para satisfacer a sus eternos amigos de derecha, aquellos que realmente manejan desde el poder económico las riendas del estado y la opinión pública, se construya un museo descafeinado, un museo “Light”, donde no se muestre el clamor viviente y actual de las víctimas reclamando justicia, un "lugar" donde no se hable de las injusticias sociales y económicas que llevaron a unos desquiciados miserables a eliminar a sus vecinos, un "lugar" donde queden ocultos los nombres de los asesinos que siguen protegidos por el estado. En fin, un "lugar" donde no se sepa la verdad de nada.
Ojalá que estemos equivocados y que la preocupación por las declaraciones de Vargas Llosa sea innecesaria. O, si estamos acertados en nuestro juicio, haya otros miembros de la comisión del museo, como el Dr. Salomón Lerner, que hagan valer su opinión.

jueves, 14 de enero de 2010

EL PELIGRO DEL MUSEO DE LA MEMORIA

El futuro Museo de la Memoria corre un grave peligro. No es a causa de la oposición encabezada por un elemento impresentable como el ministro de Defensa, Rafael Rey, que se opuso a su creación porque ve en él un movimiento de la izquierda “caviar” que desea enlodar a la Fuerzas Armadas y socavar el gobierno constitucional. Esa acusación es tan descabellada que da vergüenza rebatirla, más aún cuando el presidente de dicho museo es Vargas Llosa cuyas ideas de derecha acérrima son conocidas por todos.
Tampoco la amenaza proviene de aquellos que ven en cualquier manifestación que reivindique a los indígenas un peligro a su status privilegiado frente a los “cholos de mierda”. No, un museo en Miraflores no será nunca un centro de peregrinación que subvierta las desigualdades de nuestro país y que por eso sea alguna vez clausurado.
Igualmente el museo no representa un peligro para la cúpula militar que con cierta mesura se opuso a su construcción por temor a mostrar abiertamente el deseo de indulto. Parece que los altos mandos lo han aceptado como un mal inevitable y se conforman con poner un monumento en honor a las víctimas de las fuerzas del Estado. Honor por cierto muy merecido y necesario.
Por otro lado el riesgo de fracaso del museo no provendrá de ninguna manera por el contenido del museo, ya que el Dr. Salomón Lerner, pieza clave de la directiva, sabe lo que debe exponerse y el servicio que debe prestar.
¿Entonces en qué radica el posible fracaso de un proyecto que ha luchado por convertirse en realidad? La respuesta es evidente: tanto los que han estado a favor como los que han estado en contra creen que el museo es el final de un largo proceso. Una meta. Un triunfo sobre la desidia de la sociedad y el temor culposo del gobierno. Existe pues un sentimiento generalizado que su inauguración va a satisfacer a todos, que terminará con los reclamos interminables de las víctimas, y no solo eso, sino que servirá para recordar esos dolorosos hechos a fin de que no vuelvan a repetirse. Ya veo su inauguración: grandes discursos de autocomplacencia, ¡Miren qué bueno es el gobierno que ha cedido a la presiones! ¡Admiren el buen trabajo que ha hecho el comité directivo! ¡Por fin se ha hecho justicia! ¡Hemos dado un gran paso hacia la reconciliación nacional! ¡Brindemos por un Perú unido! Unas rondas de pisco sauer y como siempre bombos, platillos y frivolidad.
La realidad es otra. Precisamente el peligro radica en que se crea que el museo servirá para evitar nuevas masacres. Al terminar la Primera Guerra Mundial todos decían NUNCA MÁS, y dos décadas más tarde el exterminio fue peor. La verdad es que recordar no evita la repetición de los hechos a no ser que haya justicia, reparaciones y eliminación de las causas que ocasionaron el genocidio o conflicto u holocausto, como ustedes quieran llamarlo, y que en nuestro caso ocasionó 70,000 muertos e innumerables violaciones y torturas.
La justicia no la hemos logrado. Peor, ha retrocedido durante el gobierno de Alan García. Los miembros de las FF AA que causaron horribles masacres siguen protegidos por el Estado. No conocemos la verdad de los hechos, no sabemos cómo pasó ni quiénes participaron. ¿Qué vamos a recordar sin saber la verdad? ¿La foto de una víctima? Por favor, hagamos un esfuerzo de seriedad por una vez en la vida. Ni las fotos, ni los videos, ni las grabaciones de testigos sirven para consolar a los deudos si no se conoce la verdad. Y conociéndola que se identifique a los asesinos y la justicia los ponga a buen recaudo, igual que a los terroristas que causaron todavía mayores dolores.
En cuanto a las reparaciones, tampoco éstas han llegado a las víctimas a pesar de las promesas presidenciales. Ni siquiera han dado dinero suficiente para terminar el empadronamiento de las víctimas, es más, este año 2010 el Registro Único de Víctimas ha visto recortado su presupuesto en una tercera parte. Todavía hay decenas de miles de víctimas que no han sido registradas ni lo serán.
Resumiendo: el Museo de la Memoria no debería ser considerado el fin de un triste episodio, sino el comienzo de una campaña para obtener justicia, registro de víctimas, reparaciones y eliminación de las causas subyacentes que fomentaron el genocidio. Sin esa campaña continua el museo servirá solo como eso, como un museo de la Inquisición, como un museo de antropología, se les visita y punto.
Herbert Morote. 15 de enero de 2010


BVGA
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Informe sobre recorte de presupuesto del Consejo de Reparaciones.
Cortesía de lamula.pe